Qué es Reflexología
La reflexología es la terapia de tratamiento basada en el principio de que hay zonas reflejas en pies y manos, que se corresponden con todas las glándulas, órganos y partes del cuerpo. La reflexología emplea un método singular en el que se usan el pulgar y los dedos para aplicar presiones específicas a estos puntos reflejos y lograr así numerosos beneficios terapéuticos.
El reflexólogo trabaja cada reflejo, desencadenando con ello una liberación del estrés y la tensión en la zona correspondiente del cuerpo, así como una respuesta general de relajación. La liberación de la tensión desbloquea los impulsos nerviosos y mejora el suministro sanguíneo a todas las partes del cuerpo. Ya que la reflexología trabaja desde dentro, también tiene un efecto equilibrador sobre cada glándula, órgano y región del cuerpo. Habitualmente, los clientes expresan alivio de la tensión y el dolor, una mayor sensación de bienestar y el aumento de su energía.
¿Cómo funciona?
Para hablar de reflexología, lo primero que tenemos que entender es que todos los órganos de nuestro cuerpo se encuentran conectados con el cerebro y la columna vertebral a través de los nervios, los cuales tienen sus terminaciones en manos y pies.
Ahora, cuando algún órgano de nuestro cuerpo no funciona bien, en las terminaciones nerviosas de los pies que corresponden a esos órganos, se forman pequeños gránulos (es decir, depósitos cristalinos de ácido úrico y calcio), que no permiten que la energía fluya adecuadamente por las terminales.
Al estimular el pie con masaje y presión, los gránulos se sueltan y se desintegran (son reabsorbidos por el torrente sanguíneo y expulsados por la orina). Entonces, todo el nervio y sus órganos relacionados pueden trabajar en buenas condiciones.